Ser de izquierdas en el Perú

El ser de izquierdas en el Perú desvela una realidad terrible. Existe a día de hoy una intolerancia ante el pluralismo político donde el fundamentalismo neoliberal justificador del capitalismo exacerbado intenta linchar a la libertad de expresión, la manifestación del pensamiento crítico y de la defensa de las ideas sociales. El pluralismo ideológico, la libertad de pensamiento, la libertad de expresión y los principios democráticos se derrumban en la sociedad peruana cuando un grupo acrítico acusa a las personas por el sólo hecho de ejercer sus derechos fundamentales más esenciales. La ironía de imponer la idea que es malo ser de izquierdas llega a su máxima expresión cuando personas y colectivos que sufren la pobreza justifican la ideología que les oprime y les mantiene indigentes. El pueblo muchas veces, sin darse cuenta, se vuelve verdugo de sí mismo. La falta de crítica le conviene a quienes consideran erróneamente que el poder público es suyo. Ojo, este poder es del pueblo así lo prevé la Constitución y en su texto dice además que no hay persecución por razón de ideas o creencias. No hay delito de opinión. Por tanto, es deber primordial del estado peruano -de quienes ejercen el poder- promover el bienestar general que se fundamenta en la justicia y en el desarrollo integral y equilibrado de la Nación. Esto significa que las ideas sociales y de izquierdas deben ser acogidas con miras a la promoción de la justicia social.

En los países desarrollados las ideas sociales y de izquierdas (las cuales coinciden en muchos de sus planteamientos) han permitido erradicar la pobreza. Las democracias sociales del norte de Europa lo han hecho y hoy son las sociedades menos pobres y un poco más igualitarias. El desarrollo social es diferente al modelo neoliberal yanqui, en aquellas democracias se permite la intervención del estado en busca de la mejora del estado de bienestar, entendiéndose bienestar para toda la población, no para unas pocas familias que se adueñan de la riqueza nacional. Hay una clase media inmensa que vive dignamente en los modelos de estado social y, ello se debe al constitucionalismo social, a las ideas marxistas y al feminismo. Todo un conjunto de aportes que propugnan la igualdad. Este fin de semana en España, el gobierno socialista de Zapatero dio a conocer su Gabinete de Gobierno conformado por más mujeres que hombres y manifestó que sus acciones estarán centradas en la realización de su programa social, entre ellas, erradicar la desigualdad entre mujeres y hombres y acabar con el terrorismo machista que atenta contra la vida de las mujeres. El feminismo y el socialismo en la política son aceptados en Europa y por eso su riqueza. Cuanta más desigualitaria es una sociedad, es más machista, racista, es más indolente frente a la pobreza de los demás y es menos tolerante con el pluralismo ideológico. Ser de izquierdas es constitucional, significa propender a la igualdad. No es ilegal