Sobre la igualdad y la Sentencia del Tribunal Constitucional Español 59/2008

Los principios constitucionales inciden directamente en todo el sistema jurídico, esto es que, todos los ámbitos del derecho tienen que ceñirse a la Constitución, por ello, nildagaray.org reproduce el artículo de la Catedrática de Derecho Civil, Rosario Valpuesta titulado Un pilar para la igualdad. En éste su autora nos ilustra cómo desde la perspectiva civil la igualdad real o sustancial o material tiene que ser respetada  porque así lo reconoce Constitución española. El objetivo de la reproducción de artículos sencillos y didácticos como éste  es motivar su utilización como uno de los tantos materiales para la enseñanza del derecho y en el aprendizaje crítico del alumnado que durante su vida profesional deberá tomar decisiones donde el principio de  igualdad estará siempre presente. Aquí, la profesora Valpuesta nos explica brevemente la diferencia de la igualdad formal o jurídica de la igualdad real. La primera sí que se estudia en las Facultades de Derecho de todo el mundo con influencia occidental, ésta  como subraya la autora, constituye una conquista innegable de la democracia, pero es una igualdad descomprometida que no repara en las situaciones en las que se pueden encontrar determinados colectivos a quienes se les impide el ejercicio efectivo de sus derechos; la segunda es casi desconocida pues su estudio está ausente en muchos programas (syllabus) en la carrera del Derecho. Los prejuicios impregnan también el contenido del derecho y esto lo tienen que aprender las personas que estudian en las universidades.

Precisamente, es de destacar del contenido de este artículo la referencia que hace la profesora Valpuesta a la necesaria incorporación de este tipo de igualdad y de los estudios de género en los planes de estudio universitarios. En Europa, a raíz de los cambios que se están realizando con la construcción del Espacio Europeo de Educación Superior se está intentando introducir un método de estudio más integrador donde la mitad de la especie humana, las mujeres, sean concebidas en la teoría y en la práctica como personas activas en la elaboración del conocimiento y en el ejercicio efectivo de sus derechos. Se trata de reconstruir un conocimiento científico menos sexista. Se espera que estas propuestas se materialicen. Al respecto, la autora refiere que la visión sexista del derecho impide comprender en toda su amplitud aquello que tiene que ver con la idea de la Constitución "del más débil", mejor dicho, de los colectivos más débiles de la sociedad. La visión desde el derecho civil es imprescindible puesto que es en el derecho privado donde aún se reflejan con mayor crudeza las discriminaciones, como por ejemplo, por razón de sexo.

En América Latina esta propuestas no se han planteado seriamente. Habrá, sin duda gran parte del alumnado y del profesorado de las Facultades de Derecho y de todas las áreas del conocimiento que desde su visión crítica comprenderán de la necesidad de explicar y aprender el derecho a la igualdad en toda  su amplitud. Pero aparecen como islas sin crear corriente de pensamiento. El pensamiento igualitario no es tema central en la enseñanza universitaria latinoamericana, ello se refleja en la pobreza y, claro, en normativas internas en cada país donde se siguen promulgando leyes que contienen discriminaciones directas e indirectas. Por todo ello, se hace necesaria la difusión de artículos como el de Olga Fuentes profesora de Derecho Procesal Civil anteriormente reproducido aquí y éste de la profesora de Derecho Civil Rosario Valpuesta

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