Premio a la Web T- incluye 2008 y contenidos no sexistas en la Web

En el derecho las lenguas tienen un tratamiento constitucional. Además de la protección jurídica de la lengua oficial se ha previsto la protección de las minorías lingüísticas, así la Constitución Española reconoce una diversidad de lenguas oficiales en sus respectivos territorios, lo mismo sucede en el derecho comparado. Las lenguas y el habla son parte importante de todo ordenamiento jurídico. La doctrina constitucional reconoce al plurilingüismo español como un valor cultural no sólo asumible, sino también digno de ser promovido ya que conlleva una serie de consecuencias jurídicas (STC 82/1986). La lengua por ser un instrumento de comunicación y socialización necesarios para toda organización política debe expresar la existencia de todas las personas que conforman la sociedad y debe reflejar su pluralidad no solo en el sentido que el derecho oficial ha reconocido sino, la pluralidad de la especie humana: hombres y mujeres. Quienes creen en una democracia más real  han  puesto en cuestión el lenguaje sesgado y androcéntrico porque su contenido no responde a la igualdad material. En este lenguaje se reflejan desigualdades y discriminaciones como por ejemplo el uso considerado “normal” y universal del lenguaje sexista.

El derecho se ha detenido en el multilingüismo reconociendo la cooficialidad de las lenguas maternas y a la no discriminación de las personas por su lengua. La base de este reconocimiento radica en el supuesto de que toda persona hereda una lengua denominada materna o familiar. El origen de esta denominación denota sólo el aspecto biológico más no una función social pues la primera lengua que aprende una persona no necesariamente tiene que ver con lo materno, con lo biológico ya que el lenguaje por ser una construcción social no es estático sino que está sujeto a cambios y el señalar a las lenguas nativas como maternas está indicando la coincidencia de sexo y género. Esta denominación implica la concomitancia de sexo, espacio privado-doméstico y mujeres la que se traslada al contenido del lenguaje y legitima desigualdades por eso es que el lenguaje expresa los roles impuestos a las mujeres por su sexo y por eso su sexismo. Estos roles sociales influyen en la construcción del lenguaje de modo que, lo que tiene que ver con lo femenino resulta siendo infravalorado, es decir, discriminado. Pero, el derecho no ha considerado relevante ir más allá del mero plurilingüismo y no repara que el contenido del lenguaje que se protege jurídicamente contiene discriminaciones estructurales.

La lengua materna que el derecho recoge para su oficialidad no ha evolucionado en cuanto a igualdad de mujeres y hombres se refiere. Lenguas como el castellano tiene un contenido sexista donde lo androcéntrico es la clave para su interpretación. En el castellano el masculino es utilizado como genérico. La tradición, según los esquemas patriarcales del concepto cultura, ha impuesto la utilización de las palabras “hombre” y “hombres como sinónimo de todos los seres humanos y en general, el masculino como valor universal. Esta práctica destaca el protagonismo de los hombres y oculta el de las mujeres en todos los ámbitos de la actividad humana. (Recomendaciones para un uso no sexista del lenguaje UNESCO. Ver páginas 10 a 12) Así, el sexismo del castellano al no representar a las mujeres niega la dignidad de las mismas, además, las invisibiliza generando barreras para el cambio social que reclama la igualdad real. En este contexto, los términos masculinos que han mantenido su hegemonía cuando son feminizados sacan a relucir sus mecanismos antidemocráticos para “defender” su poder puesto que el poder también se ejerce mediante el lenguaje. Este lenguaje se ha trasladado a las nuevas tecnologías y esta defensa se reproduce en la Sociedad de la Información.

En Internet la infravaloración de lo femenino y la discriminación por sexo es más evidente ya que quien entra al mundo virtual puede explorarlo globalmente. Aquí se constata que el lenguaje sexista es la puerta de entrada para el resto de discriminaciones. Con la revolución tecnológica podría suceder lo que en su momento pasó con la Ilustración. En esta Era de la Información se pretende hacer llegar el conocimiento a todo el mundo, hacerlo más democrático y libre. Pero esta libertad está sesgada en función del aspecto económico y político que son las bases donde reposa el sistema patriarcal actual. Para acceder a las nuevas tecnologías hay que gozar de un nivel económico aceptable y precisamente las mujeres son las que sufren las mayores discriminaciones en cuanto a este aspecto. La pobreza es básicamente femenina. En la Sociedad de la Información el “usuario”, el “internauta” es el “ciudadano” cuya connotación masculina es la misma que en el mundo no virtual. A este ciudadano/internauta su nivel económico le permite participar en dicha Sociedad de la misma forma en que participaba el ciudadano griego de la Polis. Este club de iguales basado en las discriminaciones especialmente de las mujeres no ha cambiado con el paso del tiempo. Este fenómeno desigualitario histórico se refleja en las nuevas tecnologías y nuevamente estamos construyendo una Sociedad de la nueva Era sustentada en la discriminación de las mujeres.

Dado que las lenguas inciden en la identidad, la comunicación, la integración social, la educación y el desarrollo de las personas y sociedades (UNESCO) es necesario que el derecho considere su regulación en cuanto a su contenido tomando en cuenta el principio-derecho de igualdad. En España se están realizando algunas medidas y acciones desde el Gobierno con el fin de sensibilizar a la Sociedad de la Información respecto de la necesidad de un lenguaje igualitario, inclusivo y no discriminador.

Tal como ya se había informado, LaGuachimana.org ha sido elegida como una de las páginas web más inclusivas de España ya que apostamos por la utilización de un lenguaje no sexista y en general, no discriminador. En cuanto al lenguaje referido a la discriminación racial, LaGuachimana.org está generando un lenguaje también más inclusivo en sus contenidos. Los Premios a la Web T-incluye 2008, reconocen las mejores prácticas de utilización de contenidos no sexistas en la Web. Se trata de una convocatoria apoyada y financiada por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, Plan Avanza y que además, cuenta con la cofinanciación del Gobierno del Principado de Asturias y la colaboración del Instituto Asturiano de la Mujer. Mediante esta promoción por un lenguaje y contenido más inclusivo en la Red se están llevando a cabo políticas gubernamentales para fomentar cambios sociales por la igualdad real pues siendo la lengua un valor cultural ésta no es estática sino dinámica y puede cambiar para erradicar discriminaciones. Esta Convocatoria tiene su justificación en el mandato constitucional del Artículo 9.2 CE que señala que corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sea real y efectiva; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todas las personas en la vida política, económica, cultural y social.

LaGuachimana.org felicita a las páginas web ganadoras las cuales al formar parte de instituciones y entidades sin duda tendrán una repercusión enorme en la sociedad. LaGuachimana.org recogerá las aportaciones de estas páginas para ponerlas en práctica en su contenido. Puedes ver la relación de las páginas web premiadas aquí.