Derecho de asociación e igualdad real en el Perú

Nildagaray.org publica aquí el artículo Igualdad, no discriminación por sexo y derecho de asociación en el Perú de Nilda Garay con el fin de explicar desde el derecho constitucional los alcances de la igualdad real o material. El principio-derecho de igualdad es la puerta de entrada para la interpretación, ejercicio, protección y garantía de todos los derechos fundamentales por lo tanto, el derecho de asociación (que no tiene nada que ver con la libertad de empresa) debe adecuarse a la igualdad y no discriminación por razón de sexo. La Constitución peruana contiene un mandato a los poderes públicos para que actúen garantizando la plena vigencia de los derechos humanos. En la medida que estos “derechos humanos” están plasmados en el texto constitucional, deben ser entendidos como derechos fundamentales. Así, los derechos fundamentales deben interpretarse en clave social. Esto significa que el Estado debe intervenir para erradicar discriminaciones como las que se manifiestan, en el caso del artículo en mención, en determinadas asociaciones donde las mujeres no pueden ejercer directamente su derecho a asociarse.

Así, la intervención del Estado está justificada mediante el Decreto Supremo n.º 004-2008-MIMDES que precisa que los estatutos de todas las formas de organización jurídica sin fines de lucro deberán adecuarse a las normas de la Constitución Política del Perú y de la Ley relativas a la igualdad jurídica del varón y la mujer . Se trata de que dichos clubes o asociaciones adecuen sus estatutos no sobre la base de la igualdad formal (esa igualdad que se estudia acríticamente en las Facultades de Derecho repitiendo conceptos obsoletos y meramente formales), sino de acuerdo a la igualdad real (igualdad interpretada en clave social cuyo estudio ya debe haber sido incorporado en los programas [syllabus] en la carrera del derecho).

Sobre la base de una interpretación sistemática de la Constitución peruana, la autora plantea el argumento jurídico para fundamentar la constitucionalidad de dicho Decreto. Lo hace además con las siguientes preguntas: ¿el Club Nacional de Perú (club histórico) y el Club de Regatas “Lima” (una institución en deportes del agua que destaca por sus competiciones deportivas nacionales e internacionales) son sólo asociaciones particulares que responden a fines de puro ocio, recreo o diversión ? ¿Son realmente asociaciones eminentemente privadas donde la libre autonomía de la libertad de sus asociados no necesita de prestación alguna del estado peruano ? ¿Son asociaciones que no tienen ninguna ayuda pública; que no utilizan infraestructura pública alguna y que sólo tienen como principal soporte el mero vínculo de afecto y amistad de sus componentes? Partamos de este análisis para la interpretación del derecho de asociación en clave social. He ahí la cuestión. Entonces, ¿estamos ante asociaciones que prescinden totalmente de prestaciones del Estado peruano?

Artículos como éstos motivan a la investigación sobre igualdad real en el derecho constitucional peruano que mucha falta hace, puesto que, las más graves discriminaciones estructurales tales como las relacionadas al sexo y a la etnia evitan el desarrollo democrático en el Perú y en toda Hispanoamérica.